09
Feb
Linda Hennis estaba revisando su estado de cuenta de Medicare en enero cuando notó algo extraño: decía que a una compañía de la que nunca había oído hablar le habían pagado alrededor de $12,000 por enviarle 2,000 catéteres urinarios.Pero nunca había necesitado ni recibido ningún catéter.Hennis, una enfermera jubilada que vive en un suburbio de Chicago, señaló que la empresa que vendía los tubos de plástico se llamaba Pretty in Pink Boutique y tenía su sede en Texas. “Aquí hay un error”, recordó Hennis.Según un nuevo informe elaborado por la Asociación Nacional de Organizaciones de Atención Responsable, un grupo de…